Soy Isabel. Te cuento mi historia como fisioterapeuta y osteópata

Mi nombre es Isabel Jiménez y soy fisioterapeuta y osteópata desde hace más de 16 años. Muchos de los que estáis leyendo esta entrada me conoceréis, pero no mi historia personal y cómo he llegado hasta aquí. Por qué retomar ahora el blog y contaros mi historia. Pues como todos, estamos pasando por una situación totalmente nueva, una crisis sanitaria por la que he tenido que cerrar mi negocio y sin saber cómo va a evolucionar todo y cómo seguir ayudando, me he planteado ¿qué puedo hacer ahora? Pues he querido comenzar retomando el blog y contaros mi historia. Estoy en proceso de cambio, reinventándome y quiero comenzar  de cero.

Comencé mi formación en Terapia Ocupacional y acabé la formación, pero lo que más me atraía era la Fisioterapia y la terapia física. Realicé la diplomatura y después me formé en Osteopatía.

Una vez acabada la carrera me abrí al campo laboral, no fue muy difícil encontrar trabajo. Estuve en varios centros con diferentes formas de trabajar, en las cuales aprendí aquello que sí me gustaba, pero lo más importante, lo que estaba en contra de mi manera de hacer. La idea de abrir mi propia clínica la tuve desde que salí de la carrera pero sí tenía claro que quería coger más experiencia y formarme aún más para ser un fisioterapeuta y osteópata mejor preparado. Hasta que en el 2008-2009 tuve las fuerzas de comenzar mi proyecto. Comencé ofreciendo mis servicios a empresas donde podría realizarme como profesional puesto que mi trabajo solo dependía de mí únicamente. En 2010 inicié una formación para crear el proyecto de  mi empresa, fueron unos meses de pensar y crear algo desde la nada. El proyecto lo dieron como válido pero lo más difícil fue la concesión del crédito. Me comunicaron que no creían que me lo dieran, yo ya estaba convencida de que mi proyecto no podría llevarse a cabo y una mañana comprando en el supermercado, me llamaron para comunicarme que me lo habían concedido. Mis lágrimas inundaron mi cara y comencé a llamar a pareja y mi familia, MI PROYECTO ESTÁ EN MARCHA, AHORA SÍ QUE SÍ.

Después, hubo búsqueda de local, obras, licencias, mucho trabajo que desconoces y que en poco tiempo tienes que ponerte las pilas puesto que todo depende de ti, aunque yo tuve suerte porque mi pareja y familia me apoyaron en todo.

Casi sin pensarlo me llevé ropa de trabajo a la clínica de fisioterapia, a la que aún le faltaba algún retoque, recibí mi primera llamada de un paciente y le dije que claro que viniera que ya estaba operativa. Eso fue el 4 de julio del 2011. Comencé yo sola en la clínica poco a poco fui necesitando ayuda. Han pasado varias personas y de todas y cada una de ellas he aprendido algo.

A parte de ser profesional he tenido que aprender a ser empresaria y jefa. Han sido varios años de gran esfuerzo, de penas, lloros y quebraderos de cabeza, pero también muchas alegrías que me han encaminado a ser quién soy ahora.

Por otro lado, os cuento cómo he crecido tanto profesional como personalmente. He realizado un montón de cursos que me han ido aportando más técnicas para el abordaje terapéutico, a nivel de traumatología, punción seca, técnicas respiratorias, digestivas, gimnasia abdominal hipopresiva,… Hasta que hace 4 años tuve la necesidad de retomar la formación en osteopatía. Realicé formación en osteopatía infantil y de ahí a terapia osteopática sacrocraneal y visceral. A parte de conocer grandes profesionales y ahora grandes amigos, me cambió mi forma de trabajar, aplicar la misma terapia de una manera más integrativa y global, enfocando mi intención en ayudar a que esa persona se pueda autogestionar sola, somos meros acompañantes de la recuperación de la salud. Fue un gran cambio a nivel personal, me deshice de lastres, creencias que no me ayudaban en nada, cada día me encuentro más en mi sitio, estar en el momento presente, el aquí y el ahora. Sigo trabajando el desarrollo personal que es fundamental para ser mejor terapeuta.

Estoy enamorada de mi trabajo como fisioterapeuta y osteópata y cada día más estoy convencida que he encontrado mi propósito en esta vida: ayudar a los demás con mis manos. Os voy a contar una anécdota. Cuando nacimos, si nacimos en plural porque tengo una hermana gemela que también es fisioterapeuta, como yo. Pues eso, cuando nacimos lo que más destacaba de nuestro cuerpo eran las manos, nuestros padres nos dijeron que teníamos unos dedos largos y unas manos perfectas. Ahí comenzó todo.

Isabel Jiménez

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